sobre nosotros

Desde la fundación de la empresa en 1992 nuestra máxima ha sido siempre implementar los amplios conocimientos de nuestros profesionales en cada uno de los sectores de nuestra Industria. Esto nos ha permitido obtener en cada momento el máximo potencial de las tecnologías aplicables a la fundición a presión de aleaciones de aluminio.

 

A medida que fuimos creciendo los conceptos de evolución y cambio fueron calando hondo en la Organización. El enfoque estratégico de la Dirección se alineó con la mejora continua, y de esta manera empezamos a dejar el sector de las piezas con baja o media dificultad con el fin de introducirnos en proyectos mucho más ambiciosos. Hoy en día fabricamos moldes y otros utillajes de gran complejidad que nos permiten producir piezas muy complicadas, con especificaciones técnicas muy concretas y exigentes requisitos de estanqueidad.

 

Tras este salto de calidad técnico, nos dimos cuenta de que esta calidad de producto y de proceso de fabricación que habíamos conseguido, no podría seguir desarrollándose sin la correspondiente calidad del Sistema de Gestión. De esta manera, la Organización decidió adecuar el sistema de Gestión existente a la norma internacional ISO 9001, cuyo certificado obtuvimos por primera vez en 1999 y en la que nos hemos recertificado según su última versión en Diciembre de 2016.

 

Aunque la introducción de la ISO 9001 en la Organización nos abrió las puertas de nuevos y prestigiosos clientes y elevó notablemente nuestra facturación, la Dirección decidió que MALSA no podía acomodarse en esta situación, y a principios de 2016 la Empresa inició el camino del estándar internacional IATF 16949:2016 (antigua ISO TS), en la cual prevemos estar certificados a finales de 2017. Esta certificación no sólo nos permitirá garantizar la entrada en nuevos mercados, sino además alcanzar los requisitos de calidad del sector de Automoción.

 

La ISO 9001 y la IATF 16949 formarán entonces parte de un Sistema de Calidad Integrado, en el que se incluirá la norma ISO 14001, cuya certificación está planeada para Diciembre de 2018. Este objetivo de implantar un sistema de Gestión Ambiental demuestra que en MALSA no sólo nos preocupamos de que los proyectos de nuestros clientes se realicen con la máxima calidad y en el tiempo y coste convenidos, sino también con el mínimo impacto ambiental.

 

Sólo de esta forma, asegurando la calidad tanto de los productos (a través de las mejores tecnologías de fabricación) como de los procesos (a través de un Sistema de Calidad Integrado) estaremos a la altura de lo que el mercado nos exige.

 

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